La barbacoa
fue tremenda, lo pasamos del carajo, flipamos un poco con las borracheras del Maxi, el sueño de la María, la capacidad para dar por culo del Fran, lo pesado de Emilio, lo que le gusta el fuego al Javi, lo entretenidos que podemos llegas a ser para los vecinos... pero aunque la fiesta podría haber sido mejor, ya que el mal tiempo nos jodió bastante, pasamos toda una noche
inolvidable.
Todo supuestamente estaba preparado y hablado por internet, en Sanlúcar unos comprabamos unas cosas y en Sevilla otros compraban otras cosas, pero al final todo fue un lío por la barbacoa. Desde aquí, el que escribe, que es un poco cabroncete, se queja de Emilio, vamos que podría insultarlo por como
nos la metió doblada diciendo que el traia una del pueblo de no se qué tía, o otro risitos de oro que iba a hablar con su tía la joyera, que creia no se qué mierda. Pero este artículo no está para echar mierda encina de nadie ¬¬, pero bueno tiene gracia que al final el último día nos encontremos sin barbacoa. Por esa causa nos quedamos sin dinero para la bebida, un jaleo inmenso cuando algunos querían mas beber que comer, otros más comer que beber, a otros nos daba igual... en fin que la mañana de compras estuvo muy graciosa, movida, simpática, sobre todo las broncas de Fran con el Samu, María, Alba... el malo de la película era Fran, está claro, pero el que se gastó el dinero en una súper hiper barbacoa sin comprar la bebida fue Samu, teniéndola que comprar él: juzguen ustedes.
Resumiendo,
todo al final salió de puta madre, dificultosamente pero de puta madre, y a eso de las 4 de la tarde salían desde la estación del Prado la comitiva de Sevilla hacia Sanlúcar. De este momento yo no puedo hablar mucho porque yo estaba en Sanlúcar, esto lo tendría que haber hecho Samu, pero es curioso la que liamos para estar juntos todos una noche en la playa. María milagrosamente salió de su refugio de verano, que fijaros si es rara, Dos Hermanas, ¿eso es más bonito que Sevilla?, perguntenselo a ella; Marcelo vino desde Brenes para estar con nosotros; Emilio de su pueblo, de Cortegana, pero a este hay que joderle preguntándole dónde coño estaba la barbacoa prometida; Ana y Sandra tuvieron que venir de su pueblo, Torreblanca, jajajaja, os kiero!!!; y ya de Macias, Almu y Samu no resalto nada porque a ellos les encanta estar con los colegas juntos y han estado todo el verano o casi todo en Sevilla.


Ya en Sanlúcar estaban Fran (un servidor), Alba, Lucía, Bea y el entrañable Pepe. Desde Rota se desplazó Pitu, con toda su familia, y desde Chiclana venían Javi e Isa, pero a esta gente
hay que darle un correctivo y decirles que aunque vinieron, nos dolió mucho que llamaran diciendo que no venían, desde aquí le comunicamos que fueron criticados como es lógico, pero que después nos bajamos los pantalones porque sí vinisteis. Ahora Javi tu sí que no te salvas, cabronazo, valla tela la peste que tenía en la ropa por tu culpa, ¿tu no abrás estado por Galicia este verano no?.
Cuando llegó la comitiva de Sevilla a la estación hubo alguna que otra discusión con la compra y demás, como era normal, pero al final se cogió el dinero y se compró un buen ron y ballantines, que es lo que le gusta a los borrachos como a Maxi, Samuel o por ejemplo por ejemplo Pitu, no sé porque se me ha venido su nombre. Supuestamente la idea era que cuando ellos llegaran, compráramos la bebida y nos fuéramos a la playa a disfrutar de la tarde de playa que estaba con la marea alta, pero a unos flipaos se le ocurrió ponerse en un ordenador para
reírnos un rato en un chat, que también es curioso la cantidad de frikis que te puedes encontrar en un chat. Y así, pasamos un gran rato entre los hombres riéndose en los ordenadores y las mujeres quejándose para que nos fuéramos a recoger las cosas para ir ya de una puta vez a la playa. Y sí, ganaron las mujeres y nos fuimos a recoger las cosas y a la playa, y dejo aquí un enlace para que veáis el
vídeo de lo que puede hacer la ausencia de balón en una persona como Pitu.


Ya en la playa lo pasamos de escándalo. Si no tengo mala memoria, la tarde estaba muy graciosa: Lucía me quería matar porque no nos habíamos ido al quinto coño como ella quería, pero nuestras piernas no podían y mi cabezonería tampoco; hacía un frío del carajo, o por lo menos no hacía ni pizca de calor y estaban allí todas las niñas abriéndose y en corrillo comiéndose las patatas, pero todo esto después de que los niños nos hubiéramos estado peleando con las telas, las sobrillas y las doscientas botellas para hacer un bueno chabolo. Lo más gracioso de todo, es que después de la que habíamos liado para desplazar todas las cosas desde la estación y la residencia de los Santana hasta la playa se nos había olvidado lo más esencial y de lo que en sí iba la noche: la barbacoa. Pero como ustedes pueden deducir, ¿cómo van a ir los niños, con lo flojos que son y además habían montado el tinglao?, estaba claro que le tocaría las niñas, y fueron ellas porque les tocaba.
Mientras algunas de las niñas iban a comprar el hielo e iban por la barbacoa a la residencia de los Santana, a otros se les ocurrió meterse en el agua con el frío que hacía, pero sino nos bañamos en ese momento ¿para que mierda hemos ido a la playa?. Además esto de bañarse tuvo su gracia, como ver lo feo que es Emilio cuando sale del agua o ver a Macias despeinao.
Después hubo un momento de relax, de la gente hablando, aunque también recuerdo de unos tontos mojados tirándose en la arena, intentando jugar con las cartas de la María, y ya más tarde la sesión de fotos en los cacharritos de los niños chicos, dónde de nuevo tenemos a Pitu en un
vídeo demostrando todo lo que puede hacer con la boca, pero esta vez musicalmente.
Y por fin
llegó la hora de comer. Después de una buena tarde haciendo el ganso y pasando una bonita tarde entre amigos comenzamos a encender la barbacoa, cosa que también tubo su aquel, con el Fran echando medio paquete de pastillas y con la noticia de que Javi e Isa no iban a venir. El ambiente estaba rarito hasta que volvieron a llamar diciendo
"esto es una joda para VideoMatch", y volvió la locura a nuestro chabolo. De la nevera de la carne sólo salían hamburguesas y más hamburguesas, y por supuesto el responsable se llevaba su por culo, pero salió más tipos de carnes, vamos salió de todo y comimos de todos. Lo más gracioso de la comida fueron las salchichas, que todavía no sabemos de donde coño son esas salchichas, dónde se la regalaron a Samuel, y como podéis ver en la foto, se las iba a comer el todas porque entre los demás la verdad es que caló muy poco ese tipo de salchichas. Cuando ya todo el mundo había comido o estaba medio harto aparecieron Javi e Isa y para no hacerles el feo, pues comimos otra vez con ellos, y ya algunos como yo echábamos hamburguesas por las orejas, porque creo que no había otra cosa.
Ahora venía lo que algunas borrachas estaban esperando (¬¬ Lucía), la bebida. Aquí lo pasamos del carajo: l
as niñas meaban sin parar en el servicio portátil; los niños, bueno algunos nos pusimos a encender una candela que luego daría juego durante toda la noche, sobre todo al Javi; otros se dedicaron a beber y cogerla en menos de una hora (léase Maxi, Pitu y Samu); otros desaparecieron rapidísimo con sólo un cubata encima, como Bea... en fin un montón de cosas, pero cuando mejor lo pasamos es cuando estuvimos un rato alrededor de la
candela cantando y liándola un rato, además, fuimos la televisión de los de la barbacoa de al lado que estaban de espectadores de gala viéndonos como cantábamos y bailábamos. La bebida le sentó muy pero que muy mal a Maxi, sólo tenemos que nombrar sus palabras al despertar:
"illo muchas gracias en, lo que habéis hecho es muy grande, me he estado debatiendo entre la vida y la muerte". Al pobre el haberse picado con dos colosos de la bebida como son Samu y Pitu le costó caro y al poco de empezar a drinking cayó fulminado en la arena a dormir la mona. Pitu tampoco duró mucho, le entró la paranoia de su papa, se bañó con el Samu y luego se dio un vueltaso el sólo por la playa, pero lo más bueno es que decía que no estaba papado, sólo hasta que cayó en la arena a dormir también la mona. Otra que durmió mucho pero muy mucho fue la María. Esta fue graciosa, porque fue ponerse al lado de la candela, ponerse roja como un tomate e hinchada y a dormir durante toda la noche, como una niña chica, no hubo María en toda la noche. El que resistía como un campeón fue Samu. Emilio se quedó impresionado como resistía a los cubatas mientras otros caían.
La noche transcurría con los caídos dormidos. Alba apareció poco, me abandonó por el otro miembro del trío, Lucía y lo que es más fuerte es que me dejó en medio de la noche por el calor de un coche. Si si, por un coche, el coche de Javi, que fue un rajao, al igual que Isa y se fueron los tres al Mercedes a dormir. Lucía desapareció con en entrañable Pepe y Bea (bueno eso es lo que aparentemente pasó, pero todos sabemos que Lucía iba en busca de su Lolo) y quedamos sólo unos pocos. María, Macias, Pitu, Ana y Sandra estaban dormidos, Alba, Isa y Javi en el coche y alrededor de la candela intentando luchar contra la noche quedamos Emilio, Almu, Samu, Marcelo y un servidorFue gracioso el momento en el que el flipao de Samuel se va al lado de la pasarela a dormir y se pega unas dos horas durmiendo y cuando se despierta dice el muy jodido que el no ha podido dormir por mi culpa. Emilio tuvo una noche
para enmarcarlo, no paraba de dar por culo a todo el que se dormía amenazando con el
ketchup que nunca encontró y además era como un niño chico que no puede dormir con su peluche, pues él no podía dormir con su
palita (hijo de puta la noche que dió). Hablando de cosas graciosas había que destacar cuando se despierta el morao Pitu y empieza a darnos unas clases cívicas de como comportarse por la noche cuando la gente duerme, además todos los que estábamos allí estuvimos a punto de hacerle caso.
Ya de la noche quedaba poco, eran casi las 7 de la mañana y yo personalmente estaba jodido. Tenía en el costado a María partiéndome las costillas, que la muy graciosa me quitó el sitio una vez que me levanté, Macias estaba apoyado en mis piernas y yo estaba apoyado en las piernas de Almudena. Os puedo asegurar que no estaba muy a gusto, pero en esos instantes fue cuando más me reía con mis amigos Emilio, Almudena y Macias. Miren este
vídeo y veréis las paranoias que uno puede decir a esas alturas de la noche y con alguna otra copa en el cuerpo. Después de esto vino la Guardia Civil y nos echaron de la playa para limpiarla y todos nos tuvimos que levantar e irnos al carajo. Esto nos tocó mucho la polla, pero también provocó un momento de risas que podéis ver en este otro
vídeo. Samuuuuuuuuuuuuuu que vienen los Reyes!!!
Lo malo de todo es que no nos pudimos quedar pasando el día en la playa, pero por lo menos pasamos una buena noche juntos y una mañana curiosa, dónde algunos conocieron la alfombra de la fiesta que supuestamente fuimos a celebrar y otros fuimos a pasar frío a la play.
Y punto final, seguramente me he dejado cosas en el tintero, pero bueno, espero que os guste y que si falta algo lo pongáis en los comentarios.